DESHOJANDO UNA FLOR TRANSFORMISTA

Diario de una transformista en Lima

sábado, febrero 24, 2007

Fin de este blog

Este blog ya lo cierro. Gracias amigos por leerme. Pero no piensen que he dejado de escribir. La energía no se crea, ni se destruye. Solo se transforma:

Bienvenidos a:

Sueños Líquidos

lunes, octubre 23, 2006

EXTRAÑAS SENSACIONES


Extrañas sensaciones puedes sentirlas en situaciones en que encuentras sola frente a alguien como tú, y empiezan a pasar cosas extrañas. Siempre lo que quisé tener era amigas como yo, es decir transformistas o en todo caso travestis. Siempre me había llevado con ellas totalmente bien, pues tenía la suerte que eran pasivas igual a mí. Por cosas que pasan estoy en internet navegando, y encuentro a chicas travestis en el chat de gayperu en el Mirc, así que me pongo a conversar. Empiezo conversando con una de ellas, preguntando si desea hacer amistad como siempre suelo hacer. Me dice que sí. Así que le pregunto de como está, que hace, que se dedica y esas cosas. Esta amiga, a la que llamaré Leonisa, hace amistad conmigo rápidamente. Luego conversamos por teléfono, conversando cosas de mujeres y sobre hombres. Fue de este modo, que un día fui de chico, a querer hacer amistad y a conversar de su ofrecimiento de ayudarme a transformarme. Así que fue así que toda inocente, llegué a su casa, y le ayude a hacer sus cosas. Conversamos mucho. Me mostro las cosas que tenía. En ello, la noche se hizo oscura y me invito un poco de vino. Me miro suavemente, y me dijó que era muy linda. Yo le sonreí y le agradecí. Cuando note, que empezó a meter su brazo debajo de mi polo, y a frotarme con sus uñas. Me pusé un poco roja, pero pensé que era señal de amistad. Luego, me miro y me lanzó un beso en los labios, suavemente. Allí me quebrante, y mis labios dieron contra los suyos durante varios minutos. Me empezó a besar el cuello y a morderme ligeramente. Me jalo del brazo con amabilidad, y me dijó vamos a mi cama. Me dijó echate. ¿Tienes condones? - preguntó. Yo solo asentí con la cabeza, saque mi billetera, y le di lo que me pidió. Le pregunté, finalmente si estaba segura de eso, sino me iba en ese rato. Me empezó a lamer cerca al oido, mordiendome ligeramente. Aprisiono mis brazos, y me indico que me quitara la ropa. Ella empezó a quitarme el polo y ayudandome a quitarme todo. Luego ella hizo lo propio. Ambas desnudas, chicos extraños que tenían mente de chica. Se pusó encima mío. Suavemente sus manos se empezaron a mover por todo mi cuerpo. Mordía mis labios, mordía mi cuerpo, luego mis bustos. Era una sensación rara de placer y de dolor. Ella dominaba la situación. Me dijó volteate. Me voltee. En ello, sentí que empezaba a ingresar despacio su miembro, me dolió en un inicio, hasta que cuando estuvo metido profundamente, la sensación se volvió una locura. Iba y venía, era casi eléctrica. A los minutos me dijó, ponte de costado. Me puse de costado. Me levantó la pierna, y siguió dándome. Era casi agresiva, iba rápido. Uno tras otro. Luego me dijó, ponte en cuatro. Hice lo que me pidió, y ella seguia. La posición siguiente, fue defrente, levantando mis piernas sobre sus hombros, y ella dandome una y otra vez. Luego frente a frente. En ese momento, me empezó a besar y a morderme las tetillas causando que diera ligeros gemidos. Finalmente fue al borde de la cama. Ella ingreso su pene nuevamente en mi cuerpo, moviendo de izquierda a derecha, de arriba a abajo. Ya había pasado una hora casi, y ella recién me dice que se quiere venir. Quería que me tomará su leche, pero estaba entre que quería o no, que al final fue mucho tiempo, ella siguió y le vino en mí. Siguió dandole suavemente, de ahí me vino a mí. Ambas habiamos terminado. Una al costado de la otra nos miramos. Yo me sentía extraña, pues primera vez que lo hacía con alguien como yo. Pasaron 10 minutos, y seguimos igual. Yo dí el primer paso. Le dijé que tenía que irme. Me levanté, me limpie en su baño, para luego cambiarme e irme. Me sentí rara. Era una sensación extraña. Fui caminando para tomar un carro a casa, preguntándome si sería mejor no volverla a ver.

HOJAS DE CONTRASTE

Antes de empezar a continuar este blog, quisiera pedir disculpas a mis queridos amigos que estuvieron escribiendo a mi mail, pidiendome que escriba de nuevo.

La verdad les cuento que me fue díficil volver, pues tenía mucho trabajo pendiente, y mis ratos libres no me alcanzaban lo suficiente para escribirles.

Todo lo que tiene que soportar una chica cuando quiere salir adelante. Bien, ahora felizmente, tengo nuevamente tiempo para escribir y narrarles cosas nuevas, como está pequeña entrada que sigue a esta.

Gracias.

Besitos a todos de su amiga

Natalie

lunes, mayo 01, 2006

DE LO QUE PASO DESPUES...

A mis 17 años entendí que la vida no era sencilla para mí, que se estaba volviendo dificil todo. Solo tenía el internet como forma de expresarme, sin que nadie me viera. Iba a ver ropa muy bonita, que encontraba en Ripley y Saga, y me daban ganas de saber como se verían en mí, pero la vergüenza siempre ha sido algo que me ha detenido, de hacer grandes avances. Así que solo me quedaba a mirar.
Recuerdo un día haber entrado a una página de ambiente, y ver que estaba promocionando una sala de video, que quedaba en un departamento en un edificio que quedaba por Tacna cerca de Emancipación. Me interesaba ir, para conocer gente con la que pudiera simpatizar (e ingenuamente, pensaba que me podrían ayudar). Recuerdo haber pasado por allí, y ver al portero del edificio que miraba atentamente, e interrogaba a los que entraban sobre su destino, pidiendoles documentos. Me daba vergüenza decir que iba a la sala de video, y que se diese cuenta de que mi rostro no parecía de alguien que tuviera 18 años, y que me pidiera DNI.
Fui dando vueltas, yendo y viniendo, hasta que se me ocurrió una forma de entrar, entregando mi carnet universitario (que recién había estrenado). Fui, dijé a donde iba, con cara así de tonta, me pidió documentos, le pase mi carné, y con desconfianza me dejó pasar. Cuando llegué al ascensor, habían dos gays, que se veían como chicas amaneradas. Tenían un look medio raro, que me dió cierto temor, sin embargo, eso no me amilanó para subirme al ascensor con ellos. El ascensor fue subiendo rápidamente, y a cada piso que subía, me moría de miedo. Después que bajé del ascensor, siguiendo a las dos chicas me dirigí al departamento que hacia de sala de video.
El que abrió el departamento, me miró con desconfianza, pero me dejó pasar. Adentro, había como un hall grande y una barra donde estaban sentadas dos personas. El chico que hizo de anfitrión, me dió la bienvenida y me acompañó a la sala de video. Era un cuarto semioscuro, con un televisor grande. Me pusé a ver el video que ponían, cuando de pronto, atrás había un chico moreno, parecía no tener mas de 20 años, y que me decía, que si lo quería acompañar. Pensé que era uno de los enviados del anfitrión del lugar. Me empezó a hablar, tratándome bien y yo también le comenté de mí. En eso, me dijó, aqui es pasa.
Entré al cuarto, y me dijó si gustas echate, te voy a hacer masajes, y yo me quedé mirándolo (pues no entendía que era lo que quería). Segundos, después, el chico morenito, que andaba en short, se lo bajó y mostró su miembro grandote, y me dijó que si queria chuparsela. A mi, me entró miedo. Me dí cuenta que quería penetrarme. Así que le dijé que quería irme, de pronto, me cogió de los brazos, y quería besarme, queriendo que yo le chupara su pene. Me levanté, lo empujé un poco, y le dijé que no. En eso, abrí la puerta a la que había echado llave, y me salí hacía el hall. Segundos después, el chico me sigué, pidiendome disculpas, diciendo que pensaba que yo quería, etc, etc. Pero le dijé que no me gustaban esas sorpresas. Así que me fuí del lugar. Saliendo, me dí cuenta que el chico, y un amigo suyo me empezaban a seguir, así que dejé el ascensor, porque no llegaba, y me fuí corriendo por las escaleras, hasta llegar al primer piso, llena de miedo, pedir mi carnet, y emprender la retirada.
Saliendo de allí, en el micro, salí temprano, prometiendome que no me expondría otra vez a ir a ese lugar. Sin embargo, no aprendí la lección, fui dos semanas después (pensando en que ya no iba a pasar nada, y que lo que me pasó fue mala suerte), pero ya no me dejaban entrar, ni siquiera al edificio, por lo que me olvidé para siempre de esa sala de video.

domingo, abril 16, 2006

Volviendo por tí


Gracias
amig@s, por escribirme a mi mail, y querer saber de mí. Vuelvo pues contandoles, lo que me ha venido pasando, hasta finalmente decirte quien soy hoy.

La música, siempre fue mi fascinación, y recuerdo de buena forma, aquellos años, en el 95' aproximadamente, en que ví en la televisión, los primeros videos de Alanis Morissette, me encantaba. Hand in my pocket, You oughta know. Alanis era una diva, yo quería ser como ella. A veces caminando de vuelta al colegio, cerraba mis ojos, me veía con aquél cabello largo, esbelta y preciosa. Todavía no tenía edad, para el cambio, pero si que lo deseaba. Creo que desde allí, fue que mi personalidad, se volco a mi lado femenino, y desde entonces, tanto mi mente como corazón, fueron de una mujer.
Fueron pasando los años, y mis sueños parecian irse, hasta aquella tarde, que en mi casa, en una repisa, encontré una peluca, que la había comprado mi padre cuando se dedicaba muchos años atrás a las confecciones. Estaba algo sucia, pero la limpie como se debía y la peiné. No era cabello largo como el de Alanis, pero me iba definiendo muy bien, dandole contraste con los rasgos finos que aún mantiene mi rostro.
Sin que nadie de la familia, supiese nada, iba y sacaba la peluca, me maquillaba y después de verme linda, la guardaba de nuevo en su sitio. Así habrá pasado unos cuantos meses, hasta que de la nada, desapareció la peluca. Me dió roche preguntar, así que lo dejé ahí.
Tenía ya 16, cuando lo del transformismo, se fue haciendo frecuente en mí. Esperaba a que todos en mi casa salieran, y en la noche, con mi cuerpo sin vellos, empezaba a buscar ropa en el cuarto de mi tía combinada con algo de ropa de mamá. En el cuarto de mi tía, fue la primera vez que ví un portaligas, me lo ponía con mi truza y mis medias, junto con mi brassier, era divino esas veces, también porque mi cuerpo ni belleza, me traicionaban, podía maquillarme a mi gusto, verme como soy realmente, y ser a mi modo feliz. Lo aterrador, era en algunas ocasiones, escuchar que empezaban a abrir la puerta, y tener que desvertirte toda, desmaquillarte y poner todo en su sitio sin que dieran cuenta. Aún no sé, si nunca habré dejado huella de lo que hice, pero por lo que veo, nunca paso nada, salvo una ocasión, que ya les contaré.
En esa época, también fue mi primera experiencia con un chico. Tal vez en está parte, muchos me condenaran por lo que hice, pero lo importante es que me entiendan y escuchen. En esa época, tenía entre 16 y 17 años, y me sentía vacia en muchos terminos, basicamente necesitaba cariño. Así, que empecé a frecuentar el internet, en páginas como www.deambiente.com (que antes tenía otro nombre, que no recuerdo ahora) y www.gayperu.com. Allí empecé a buscar en los anuncios, y también a publicitarme, para ver si conocía a alguien. Creo que fue el mal marketing, o la divina providencia, que así nunca conocí a nadie...jijiji
Bueno, así que empecé a navegar por el internet, en esas páginas, a ver que tanto existía gente como yo, en esa época aún me cuestionaba si era de verdad un homosexual o si mi corazón era transexual. Así que quería probar de todo, ir a distintos sitios, conocer gente, etc. Mi mala idea, fue un día, buscar en internet a un chico, un scort, al cual le pagué para que tenga relaciones conmigo. El chico tenía porte militar, tenía su departamento en una zona limite entre miraflores y San Isidro, y bueno se le veía recontra hombre.
Yo, en ese entonces, fui de chico, imaginenme todo delgado, miedoso, con lentes, con rasgos finos, que dudaba si ir o no donde aquél chico scort. Me daba vueltas, miraba la casa del chico, iba, regresaba, hasta que finalmente decidí ir.
Discretamente, toqué el timbre, espere temblando, y me abrió. Adentro, tenía un foco con una luz roja, lo que me dió mas miedo. Me dijo que me estaba esperando, y que pasará, que me relajará.
En pocos minutos pase a su cuarto. Me preguntó mi edad, le mentí y le dijé que tenía 18. Me preguntó mi opción, no sabía mucho de eso, así que le dijé moderno (¡¡¡ni tenía idea de que era eso!!!). Me dijó, ah ya. Te veo temblando, relajate, quitate la ropa y echate de espaldas - Me dijó en un dialogo secuencial. Yo tenía mucho miedo, por lo que estaba haciendo, pero accedí a hacerlo. Me eché sobre la cama, y me puse de espaldas. Me dijó que tenía un cuerpo bastante fino. Me agradó eso, y se lo devolví con una sonrisa. En ese rato, busco algo de talco, y por la espalda, me empezó a frotar, quitandome toda la tensión que tenía. Así habrá pasado como unos diez minutos, cuando me relaje bastante.
¿Me preguntó si ya me lo habían hecho antes?...Yo dudaba que responderle, pero como no quería quedar como una tonta, le dijé, que ya había tenido experiencias, pero no tan recientes. Ah ya. Entonces quedate allí, me dijó. Vino, se pusó el presevativo, me dijó que me voltee, y que pusiera mis piernas sobre sus hombros, lo obedecí en todo. En ese momento, pusó su pene en mi ano, y sentí el dolor mas grande que he tenido en mi vida, que me hizo gritar un poco, lo que hizo que el chico, me tapara la boca, con sus grandes manos. En eso le empezó a seguir, y me seguía doliendo, era un dolor raro, mezclado con emociones bastante encontradas entre dolor y placer, mi corazón latía muy rapido por esas emociones, pero mas me ganaba el dolor.
Cuando paró, me dijó volteate, yo le dijé, que no quería mas, pero me dijó que no había terminado, me pusó en posición de perrito, y se pusó otro condon encima, allí me penetro de nuevo, yo quería safarme, pero me cogió de la cintura, y siguió fuerte con su miembro XXL Que tal dolor tuvé. Finalmente, hubó un momento, en que el chico, soltó un gemido, y se vino con todo. Ya mas tranquilo, me dejó, y se echó de lado.
Esa experiencia fue casi traumante para mí, entre dolor y placer. Lo que sé, es que me confundió bastante, así que me metí al baño, me limpié, y con las mismas, abandoné ese sitio, y parece que el chico, no quedó satisfecho, ya que quería penetrarme de miedo. Tuvé que excusarme por la hora, y me fuí prácticamente corriendo de allí. Yo quería llorar, y me pusé a temblar en el camino de regreso. Llegué a casa, y ni bien lo hice, me fui a bañar. Me fuí a quitar el olor a hombre ajeno, que me había dejado el chico. En eso ví mi truza, encontré un poco de sangre, primero me dió miedo, me dejó pensando, pero finalmente, me vinó una idea en la mente, que ya no era virgen.

lunes, marzo 27, 2006

Los inicios

Sería díficil decir cuando empezo todo. Yo misma incluso no lo sé. Bien, para empezar, podría decir que todo empezó mucho tiempo atras, quizá, cuando de niño, jugaba con mi hermana a las muñecas e inventabamos historias para entretenernos. Sin embargo, creo que eso, no es tan importante, ya que muchos chicos, de niños han jugado con diferentes juguetes, y ello no los convierte en gays, ni los hace sentir mujeres en el futuro.

Creo que mi historia, se remonta a mis inicios de adolescente en el transformismo. Dentro de mí, me sentía ya desde ese entonces, una sensación extraña, de que mi mente siempre fuera de mujer. Me gustaba en ese entonces Alanis Morissette, su música, su look, y quería ser como ella. Su música con mucha frescura, me hizo sentir como si fuese ella de verdad. Yo me miraba al espejo en ocasiones, y miraba mis ojos, ocultando todo, diciendome de verdad de parezco a ella. :D Era bastante feliz, pensando en eso.

Hasta que un buen día, dentro de mis 13 o 14 años, por mi casa, encontré una peluca. No era natural, ni era de las mejores, sin embargo me la probé. Me miré al espejo. Modelé con mi mirada, y no me parecía a ella, sino a como en verdad quería ser. Eso me dío curiosidad y un poco de miedo también.

Esperé, un día a que todos se fueran. Así pasó un buen día. Así que allí, aproveché las circunstancias, y busqué maquillaje, empezando por el de mi mamá, para poder maquillarme y verme como era. Confieso, que no me salió como esperaba, sin embargo, me dió una idea de quien era. Aún no era Natalie, aún faltaba mucho.

domingo, marzo 26, 2006

SALIENDO DEL ESCONDITE

Quiza sea el momento de empezar, a salie de mi escondite, en el que he estado muchos años, sin que nadie lo sepa.

Soy físicamente un chico de 22 años de edad, que sale a trabajar todas las mañanas, y que ha estudiado una carrera determinada con relativo exito en ello. No tendría motivos de quejarme, sino fuera por algo que no me hace feliz, y que ninguno de mi familia, ni amigos sabe, que no soy feliz con el género que llevo por nacimiento.

En mi corazón y en mi mente, soy una mujer, que quiere amar, sentir, poderse ver al espejo y sentirse linda. Eso es lo que soy, y no quien se ve a diario al espejo cada mañana. Me llamo Natalie, y en estás lineas que vienen les iré contando quien soy, que aspiro ser, y que me pasa, en mi intento de ser un día mas mujer.